Cuando Yupanqui cantaba
…basta ya, basta ya, basta ya que el yanqui mande
quién ha ganado la guerra ?…..
…. Y los gringos en el cinemá…
yanqui ladrón, yanqui ladrón.
Que los gringos ganaban la guerra de Vietnam….en el cinemá, no se equivocó.
Pero ya ni siquiera en el cinemá, la pierden,
aparte del terreno real, hasta en sus propios periódicos, hasta en su propia
CNN, hasta en su propio podrido partido Republicano, hasta en Wall Street, sin contar la
desprotegida Nueva Orleans ni la valerosa Irak.
Una madrugada, con tazita de
tisana de gengibre en mano, guitarra, maracas,
timbales, café y algunas canciones, la serenata estaba lista :
…dice la
ausencia la la
la laaaaaa
los soldados se asomaron desde sus casas de campaña a oír
la serenata la que fue interrumpida por la corneta, la orden se oyó con fuerza
y mando : ¡ éntrenle como a la conga !. La serenata siguió, pero en la
prisión donde Dany Rivera seguía inspirado a pesar de
los magullones, retumbaban el
….olelolay leloley olelolay leloley..
yo soy
un jíbaro libreeeeeeeeee
o le lolayyyyyyy leloleyyyyy ,
no me vengan con mas vainaaaaaaas….
de su lado en otra celda Lolita
Lebrón lo oía y recordaba con nostalgia el día que se presentó al congreso en
USA y le entró a plomazo limpio a esa banda de usurpadores e invasores; la
serenata llegaba también a las celdas de
otros independentistas. De esto
poco se sabe, porque la prensa ‘’libre’’ no nos informó del hecho. Nos llegaron noticias de los éxitos de
Ahora, 23 de septiembre del 2005, rodean con un
despliegue de cazadores el palomar de Filiberto, una paloma y cincuenta
cazadores,
….cada cual mató
la suya y dos siguieron volando… (música de los compadres)
Se pueden destacar
numerosos elementos de esta repudiable acción.
Quiero concentrarme en una sola:
A Filiberto le temían por sus armas de destrucción
masiva : su lucha por la independencia y por la unidad del pueblo puertorriqueño.
Filiberto, ya viejito como estaba, se sentía pleno de
juventud, esa que sólo se obtiene cuando se abraza una noble causa, y esa era
su arma indestructible.
Filiberto tenía un machete, el mismo que le dejó el
jíbaro para sacar a los españoles del siglo antepasado, el mismo machete de los
mambises cubanos, el mismo machete que levantan hoy
todos los explotados de América latina.
Pero a Filiberto no le tuvieron compasión, ni respeto a
la vida, aunque sí le tuvieron miedo, porque Filiberto estaba armado, de coraje
y dignidad, porque Filiberto pregonaba la unidad de los independentista, porque
Filiberto no se rindió nunca, porque Filiberto es la
bandera misma de Puerto Rico, es la plena, la esperanza y la identidad.
Filiberto seguirá moliendo vidrio, haciendo punto en otro
son, en Rojo y en Claridad.
Puerto Rico será
libre, como lo soñó Betances, como lo añoró Albizus Campos, como lo desean los puertorriqueños que no
se arrodillan, por el derecho, la
soberanía y porque el enemigo es
COBARDE.
…olelolayyyyy lelolayyyyyy….
Yo
soy un jíbaro libreeeeeeee…..
-Mercader
30 septiembre MMV